jueves, 20 de agosto de 2015

El fin de una era

El fin de una era que llega.
Un nuevo comienzo que se entrega.

Cosas lejanas que vuelves a sentir cercanas.
Un futuro inalcanzable que se terminó alcanzando.
Se apodera de mí una nostalgia indecente, indebida.
Pero a la vez demasiado potente.

No es tanto el desagrado por enfrentarme a lo desconocido,
como por dejar atrás lo conocido.

Lo peor es que es inevitable,
nada puedes hacer salvo,
claro está, resignarte.

Lo niños juegan y lo viejos recuerdan.
Con cada batallita recordada tu juventud mengüa.

Es bonito y triste
hacerse viejo. Tienes
cosas que contar y
menos ganas de juegos.

Nunca es demasiado tarde
para hacer el idiota. 
Por eso ríe, bromea
y juega a la pelota.

Con el fin de una era
termina lo que de ella puedes
contar. Mas con
el comienzo de otra
podrás revivir, podrás
volver a jugar.




 Dedicado a Sarman, 
 porque es el fin de una era.



martes, 29 de julio de 2014

El mejor sentido

El mejor sentido de todos es aquel que te alegra el día. El que te saca una sonrisa aunque tu no quieras. Aquel que te hace ver los mofletes hinchados de los demás y oír sus carcajadas.

El mejor sentido de todos es el menos necesario. Aquel que no tiene todo el mundo. Ese sentido que no tiene límite, y del cual no todo el mundo está de acuerdo.

El mejor sentido de todos disfraza la tristeza para soportar la angustia. Es un espacio entre lo prudente y lo alocado. Es tan volátil como el aire, y tan real como el pasar de los años.

El mejor de los sentidos se queda obsoleto. Se renueva y regresa a lo antiguo constantemente. No entiende de leyes físicas, ni condiciona al ser humano a umbrales infranqueables.

Solicita el amparo de jóvenes y viejos, hombres y mujeres, distraídos y despiertos, tímidos y desvergonzados. El fruto de su aplicación es un gesto universal humano.

No hay palabras, ni siquiera interpretaciones, solo ese gesto. Un gesto que llena fotografías, que busca el rostro de un ser querido. Un gesto que lo dice todo sin decir nada, que enamora a jóvenes caprichosos. Un gesto que caracteriza al mejor sentido de todos.



Una pequeña parte de ella

Delante de ella,
un guiño, una sonrisa,
un beso, una mirada.
Su aroma envuelve
la habitación, la alegría
en su rostro queda plasmada.

Suavemente se acerca,
como la noche en el atardecer,
como las flores en la primavera.
La miro y la encuentro bella.
Una explosión de sensaciones
golpea mi entrepierna,
la cual es acariciada
por su mano firme y tierna.

Ya no importa esa
pequeña parte.
Para dar marcha
atrás es demasiado tarde.

Su hermosura supera
el obstáculo.
Su ternura vence
la contradicción.
Mi atracción distrae
los convensionalismos.

Ahora me toca a mí.
Empezaré mi monólogo.
Ella no tiene culpa
de que la naturaleza
errara con su última
pareja de cromosomas homólogos.



Donatella

Donatella es una niña de no más de cuatro años. Vive en su mundo, y disfruta jugando con él. Su correteo constante invita a seguirla con la mirada, como si se fuera a ir lejos, donde su energía infantil la lleve.

Donatella es menuda, de esas niñas que parece que nunca van a crecer. Los saltitos de su caminar es casi como el movimiento de un dibujo animado antiguo, burlón, y al mismo tiempo, simpático y tierno.

Donatella con prisa constante, y no deja una cosa para ya empezar con la otra, dejando su habitación hecha un amasijo de juguetes. Crea montañas de juguetes y peluches en los que ella , posteriormente, se lanza para caer sobre ellos.

Ella puede jugar con cualquier cosa. Le basta con correr de un lado para el otro como si persiguiera a alguien. Para ella el aburrimiento no existe.

Unos ojos abiertos con mirada intensa que se clavan en los demás. Ella disfruta atendiendo a lo que ocurre a su alrededor. Le gusta responder a preguntas cortas con una larga respuesta. Y mientras escuchas esa voz de pito, te preguntas como puede hablar tanto una niña de no más de cuatro años.

Donatella juega y juega si parar. Corre mientras cae la noche. Y solo entonces, deja de jugar. Un buen baño relaja y adormece todo un día de carreras, juguetes amontonados y charlas con voz agudas.

Donatella se toma un vaso de leche caliente, se pone el pijama, se acuesta en su cama y duerme plácidamente. Ahora descansa pequeña, te lo mereces.



domingo, 6 de julio de 2014

Benévolo castigo

Benévolo castigo el ser bendecido con un lastre viviente. Irracionalidad e impetuosidad hecha carne que deambulan en busca de una buena disputa que le sacuda el corazón.

Desprovisto de sentido común, lanza falacias y medias verdades a la cara de sus adversarios. Furia desmedida envuelta en un reproche infantil, característico en seres rectos y perniciosos.

Memoria volátil y pasajera en sus errores, y fotográfica en los ajenos. Prisionero de las opiniones públicas, y falto de empatía con sus más allegados.

Lleno de inseguridades e infelicidad, fabrica murallas infranqueables que le aislan más aún del prójimo. Un ser incapaz de verbalizar el contenido de su corazón y enemigo primero del diálogo.

Vergüenza y soledad. Tristeza disimulada. Mediocridad mal escondida. Desgracia superlativa. Un ser maquillado para el populacho, cuya máscara no dura más de dos meses de convivencia.



El escritor desnudo

Sentado en su cama, tiene las piernas cruzadas y un cojín en su regazo para apoyar la libreta en la que escribe. Aprovechando la tranquilidad que le brinda la noche de verano, y atendiendo a un fuerte impulso de escribir, el escritor empieza.

Quiere plasmar sus pensamientos sobre el papel. Desea ser sincero y franco, sin ocultar nada. Desea que sus palabras sean transparentes, desnudas, como su cuerpo mientras escribe esas líneas. Quiere mostrarse tal y como es.

Su manuscrito no se libra de dos o tres tachones, fruto de la imprecisión de sus palabras y el mal pulso de su mano. Alza la vista mirando al techo de la habitación mientras se muerde el labio inferior. Busca la frase correcta, la palabra justa, el pensamiento adecuado. Y cuando lo halla vuelve la vista al papel para continuar escribiendo en él con esa letra temblorosa e irregular que le caracteriza.

Al término de su escrito, estira la espalda que previamente arqueaba para escribir. Coge aire y lo suelta de una bocanada. Repasa lo escrito mientras se atusa la barba. Y cuando termina, cierra el cuaderno, lo coloca en la mesa que tiene a su derecha, y se acuesta a dormir.



martes, 1 de julio de 2014

Tú

Tú, sueño de conciencias.
Creas y destruyes ilusiones
sin apenas pestañear.
Guardas asiento a
tu libertad, mientras
te alejasde la compañía.
 Tu atención precisa paciencia.
Tu calma conlleva tempestad.
 La tristeza de tus ojos
esconden una insana alegría.

Tú, desconcierto de brújulas.
Dibujas el caos con un lápiz roto.
Eres la tilde inmutable
de toda esdrújula.
El ridículo dentro de los
acontecimientos penosos.
Vives el presente olvidando
el pasado y desatendiendo el futuro.
El silencio, desconocimiento y miedo
de aquello que se halla en lo oscuro.



Fantaseando

Recorro mi cerebro buscando una fantasía. Una fantasía completa y verosímil. No es necesario que sea perfecta, no prentendo eso. Lo único que deseo es satisfacer las carencias que no puede cubrir mi realidad.

Esa fantasía me lleva a todos los lugares imaginables e inimaginables. Cumple deseos, mitiga complejos, tolera perversiones, aplaca frustaciones. Esa fantasía  se vuelve realidad por un segundo, y su eco retumba en las paredes de mi mente.

Esa fantasía es poderosa. Es capaz de hacerme empatizar con ella, alegrándome o entristeciéndome, mientras aún vivan los detalles. Extiende mi horizonte de muy lejos a inalcanzable, y me hace ser consciente de lo pequeño que soy.

Más tarde o temprano, la realidad reclama mi atención; la fantasía se disipa como la oscuridad en el amanecer. Y la cosecha de mi imaginación pasa a ser fruto del olvido.


viernes, 27 de junio de 2014

Noche de verano

Una noche cálida, tranquila. 
Una noche en la que Celsius supera la mayoría de edad. 
Una noche larga, no por el número de horas, 
sino más bien porque la temperatura 
y el cantar de los grillos propician el insomnio.

Una noche para estar a la intemperie, esperando 
impaciente el dulce beso de los mosquitos. 
Una noche para disfrutar de todo lo que se 
puede hacer por el día, pero sin la luz del sol.

Una noche en la que la brisa te acaricia la espalda y 
te susurra al oído canciones inefables. 
Una noche para sentarse en una mesa de plástico
 al borde del mar y jugar a las cartas.

Una noche en la que quedarte dormido contando estrellas y no ovejas. 
Una noche para disfrutar del calor del verano sin sufrir quemaduras. 
Una noche en la que la salida del sol anuncia el fin de la vigilia.



martes, 6 de mayo de 2014

Mi color favorito

Mi favorito es aquel que baña de transparencia el granulado y brillante paisaje. Mi favorito se viste en alto desde muy temprano del día.

Es el que emana reflexión y serenidad. Aquel que ilumina todo a su paso. Es el que fabrica siestas bajo un sombrero de paja.

Mi color favorito es el más grande, no por ser el mejor, sino por ser el que más abarca. Y permanece sobre nuestras cabezas flotando en la inmensidad.

Mi color favorito es mi favorito porque soñé con él. Un sueño plácido, reconfortante; un sueño del que te despiertas y sigues pensando en él; días, meses, años.

Mi color favorito inunda el cielo como un mar superior, y pinta las pupilas de una persona agraciada. Viste paraísos impregnados en los carteles de agencias de viajes que prometen lo que no pueden cumplir.


Mi color favorito es mi favorito es mi favorito por muchas razones. Pero sobre todo, porque si pienso en él, fotografía en mi mente cielos despejados. Cielos que te ciegan al verlos. Cielos que te envuelven con su enormidad. Cielos con una belleza sencilla e inigualable.


domingo, 5 de enero de 2014

Axiomas IV

"La ergonomía vence a la estética gracias al paso del tiempo"


"El sexo es ese momento pseudomágico entre la sensibilidad del hombre y la furia de la mujer"


"La música, al igual que la pintura o la literatura, se debe apreciar sin ningún tipo de distracción"


"Es muy triste hartarse de estar alegre"



 "La inteligencia es saber explotar tus cualidades y saber mejorar tus defectos"


sábado, 4 de enero de 2014

Mi cromosoma X

Matriz, estufa y almohada.
Grito en mi oreja sorda
y en mi solapa medalla condecorada.

Dura crítica y peor chanza.
Alentadoras palabras de ánimo
y mejores alabanzas.

Juez y verdugo que castiga y absuelve.
Justa balanza que compensa y resuelve.

Fue mi comienzo y mi desarrollo.
Es mi referencia en estos años de alarde.
Y será, hasta que la envejecida
sinapsis de mi sien permita,
la que yo llamo como
“mi madre”.


sábado, 23 de noviembre de 2013

Sanatorio

Este no es un lugar común, la gente entra con miedo y sale con alivio. Hay ruidos que recorren desde la primera a la última planta, y miradas que te persiguen a lo largo de los pasillos.
Aquí las bandejas de comida son de cartón, Los camareros que las sirven son auxiliares con uniforme blanco, y los comensales deben comer con las manos para no lastimarse accidentalmente con los cubiertos.
Este es un lugar donde no están todos los que son, donde un momento de silencio no significa paz en el ambiente.

En muchas ocasiones, los internados de este lugar gritan sin motivo aparente, añadiendo a la pulcra e inmaculada higiene del lugar una imagen más tétrica si cabe.
Los improvisados camareros, aquellos que sirven las bandejas de cartón, se equivocan de forma inequívoca dando cubiertos a los comensales que más gritan o molestan.


Dichos comensales terminan muriendo al lastimarse accidentalmente con los cubiertos. ¿Por qué sé que eso pasa? Porque me acaban de traer cubiertos con la bandeja de cartón.


Encerrado

Dueña de mi cuerpo, mente y alma. Eres el tierno aroma que inunda una habitación bien perfumada. El azul del cielo que aparece tras la tormenta. La risa que rompe el silencio de la seriedad.
Eres mi ángel salvador y mi diabla tentadora. Eres el amor que se me escapa noche a noche por cada ventana. Una distracción eterna que se cuela en mis oraciones. Una escapada necesaria para descansar de este castigo hecho monasterio.

Deseo verte y sentirte para que llenes de color mi mundo gris. Para que llenes de detalle cada sonrisa que me otorgas. Para satisfacer nuestro anhelo de dejar de anhelarnos. 
Deseo desmontar las fíbulas de los ropajes que esconden tu irresistible y pecaminoso cuerpo. Los minutos sin tí se hacen horas. Veo tu rostro en los camafeos de mis compañeros. Aunque ver tu cara no es suficiente, pues el no escuchar tu angelical voz es como dejar sin badajo a la campana de nuestro monasterio, el cual me encierra y me castiga alejándome de tí.

Belcebú se apoderó de mi fe, y me incitó a la lujuria como incitó la serpiente a Eva para que mordiese la manzana. Pero ahora soy yo, el hombre, el que cae en la tentación, y tú eres la manzana, querida mía. Tan carnosa y jugosa, fruta prohibida que saciaría mis más bajos instintos.
Tu sexo es una perla, y la moral que nos impide amarnos es la gran y pesada almeja que se cierra cuando nuestras pasiones intentan ser una. No dejo de mirar hacia arriba implorando perdón, y tengo miedo de mirar hacia abajo porque sé que ese será mi destino.
Acabaré profundo, mucho más que el suelo que ahora piso. Y aquel que logró tentarme para que te deseara, recibirá un nuevo huésped para arder en las llamas de su abrasador hogar.  
Si he de morir por amarte, si he de quemarme en el infierno por arder en deseo por tí, moriré y me carbonizaré por el resto de la eternidad. Pero nadie, querida mía, nadie, nos podrá arrebatar el placer de haber juntado nuestros cuerpos en el tierno abrazo del amor. Un amor que no se nos fue concedido por equivocarnos de vida, por no elegir bien el canal que llevaran a nuestras aguas a encontrarse.

Por mí no lo siento, amor mío. Lo siento por tí. Toda la espera y el sufrimiento pasado me han herido de forma merecida, y te han lastimado de manera injusta.
Quizás no seas pura a ojos de la Iglesia y sus decrépitos gobernantes. Pero yo sé, amada mía, y Dios también, que tú eres más pura de corazón que cualquier integrante de este cinismo eclesiástico.


Por eso tú tendrás tu lugar en el paraíso, y yo, y todos los que aquí estamos encerrados, conoceremos con antelación nuestro devenir en este recinto levantado en nombre de Dios, y gestionado en honor a la sinrazón y maldad del hombre.


viernes, 11 de octubre de 2013

Deseo...

Durante su paseo de vuelta a casa, Manuel, un chico corriente y moliente, un chico con amigos pero sin grandes dotes sociales, un chico con encanto pero no demasiadas armas de seducción; encuentra una botella transparente que brilla con luz propia e intermitencia. Manuel, con más curiosidad que temor, cogió la botella y se dispuso a abrirla. Todo se lleno de un humo verde brillante:

– Cof, cof... – tosía Manuel
– Hola. – una voz adulta y firme saludaba al chico
– ¿Quién eres? – se extrañó Manuel al ver un hombre con vestimenta extravagante
– Soy un genio, y me has liberado. Ahora, como muestra de gratitud, te concederé un deseo
– ¿Un deseo? – interrogó incrédulo Manuel
– Así es. Un deseo. El que tú más anheles. – respondió sonriente el genio

Manuel empezó a pensar. ¿Dinero? No, el dinero amarga cuando te falta y convierte tu vida peligrosa cuando te sobra. ¿La paz en el mundo? No, no sabía hasta que punto ese deseo podía repercutir en el planeta y en él mismo.

– Deseo... una chica – dijo convencido el muchacho
– ¿Una chica? – frunció el seño el genio – Tienes que darme más detalles. Descríbemela, dime cómo quieres que sea su personalidad.
– Pues... quiero que sea guapa, ojos marrones y morena de piel. Quiero que sea divertida y risueña. Que solo una de sus sonrisas me alegre el resto del día. Quiero que sea cariñosa y atenta, Que sea sensible e inteligente. Quiero... quiero que... – dijo Manuel dubitativo en última instancia
– Tus deseos son...
– Que sea real. – interrumpió al genio
– ¿Cómo?
– Solo quiero que sea real. Y todo lo que acabo de decir no es real. – explicó Manuel a su mágico oyente
– De acuerdo. Pero yo no puedo concederte lo que quieres. – respondió con pena el genio
– Lo sé. – dijo firme Manuel – Y no me importa así que, no te pediré ningún deseo. Eres libre.
– Gracias, amigo.

Y el genio fue desapareciendo poco a poco ante los ojos atentos y maravillados de Manuel.



jueves, 3 de octubre de 2013

Conocedores del alma humana

Hace ya algún tiempo que escuché por primera vez el término "conocer del alma humana". Un concepto que me intrigó, un concepto que se le atribuían a grandes escritores y pensadores.

Me fascinó ver que esos hombres y mujeres supieran tanto como para conocer el alma de las personas, dado que toda nuestra humanidad está en el alma: sentimientos, ideas, imaginación... todo.
Hasta que me di cuenta de que, aunque estos pensadores y escritores eran muy inteligentes y sabían mucho, solo inspeccionaban las llagas de su propio interior. Y se valían de sus propios traumas y dolores para empezar, desarrollar y concluir grandes razonamientos filosóficos.

Ellos no eran "conocedores del alma humana", pues no podían conocer siquiera la suya propia. Pero sí buscaban respuestas a su dolor en vez de lamentarse y culpar a cualquier otro de su desdicha. Y es que, pese a no conocer del todo el alma humana, intentar indagar en una sola les convierte en un ser sabio y equilibrado.

Por eso creo que a partir de ahora, teniendo en cuenta todo lo tratado anteriormente, llamaré a estos grandes escritores y pensadores "investigadores del alma propia".



miércoles, 2 de octubre de 2013

Cómo hablarle a un niño de 3 años

Para empezar, es indiferente si es niño o niña, dado que el objetivo es dirigirse de manera adecuada a una persona de esa edad.

Aunque tengamos que hablarle con un vocabulario adecuado, debemos abstenernos de vocalizar en exceso y de repetir lo ya dicho en demasía. Un niño de 3 años no es necesariamente idiota, solo está aprendiendo a utilizar el lenguaje. Mas esto será imposible si ven como las personas mayores, que supuestamente dominan el idioma, hablan como si también tuvieran 3 años.

Una vez el niño tenga un vocabulario más que aceptable para su edad, debemos introducir nuevas palabras para extenderlo y acostumbrarlo a oír palabras nuevas y a preguntar el significado de las susodichas.

Recuerden que lo que interesa es que el niño aprenda a hablar correctamente para cuando sea adulto. Pero si le acostumbramos a hablar como un niño de tres se estancará más en esa edad.



Nota del autor: Esta técnica es aplicable a cualquier persona de cualquier edad.



lunes, 30 de septiembre de 2013

Biografía de un cronómetro

Avanza rápido, dejando atrás
lo que arrastra el viento.
Mirada fija en un horizonte
infinito, incesante.

Por encima de todo pasa
sin parar en ningún momento.
Colocando en el olvido
nuestras experiencias importantes.

Frío, impasible e imperturbable
juez de la vida y la muerte.
Verdugo completo de todo
lo vivo y lo inerte.

Sepultas fósiles; esculpes estratos.
Tu caminar frusta jóvenes promesas 
y delirios de grandeza.
Tu detener supondría
eternidad, bucle y tristeza.



Sufrimiento compartido

Un niño se levanta en mitad de la noche. Se tropieza una, dos, y hasta tres veces por la falta de luz en el pasillo. La televisión encendida del salón proporciona claridad para que el niño pueda ver a su madre. Una madre arrodillada ante el sofá, llorando y suplicando al techo "¿por qué?"

El niño se acerca y... "¿mamá?" La madre muestra sus dilatados y húmedos ojos al pequeño. El niño se acerca y le pregunta a la madre que qué le pasa. La madre con una sonrisa le contesta que no le pasa nada, que vuelva a la cama. El niño abraza a su madre y vuelve a su habitación. Y ahí, dentro de las sábanas y en medio de la oscuridad, el niño rompe a llorar.



domingo, 29 de septiembre de 2013

El placer

El placer nos mueve y nos llena.
El placer amarga y condena.
El placer nos ofrece nada y nos quita todo.
El placer puede andar, correr y gatear.
El placer puede pinchar, saltar o empujar.
El placer concentra en un punto
todo nuestro ser.
El placer convierte razón en fe.

El placer fue, es y será de todos.
El placer irrita en lo ajeno
cuando no lo hayamos en lo propio.
El placer está a gusto de todos pero
en boca de pocos.
El placer calla cuando sobran las palabras,
y agita la lengua en una mente despierta.
El placer es vida y muerte.
El placer es desdicha y suerte.